Vistas de página en total

martes, 10 de abril de 2012

El 54% de la población argentina es sedentaria.

Hace siete años, el 45% de los adultos eran inactivos. Pero la tendencia es hacia el aumento: en 2009 pasó al 55%. Y si tantos siguen sin moverse, los sedentarios ya serán el 65% de la población en el año 2016. La preocupante proyección de la inactividad física fue difundida durante el acto de lanzamiento del Primer Manual Director de Actividad Física y Salud. El manual fue realizado por el programa Argentina Saludable de la cartera de Salud, para que sirva de herramienta para médicos, profesores de educación física, autoridades sanitarias de los municipios y las provincias, entre otras personas, que pueden tomar decisiones para revertir la epidemia de la inactividad física. ¿Y quién se considera sedentario? A un adulto que no realiza 30 minutos de actividad aeróbica al menos 5 días por semana, que resulte placentera para cada persona y que se encuentre adecuada para su edad y su estado físico. Hacer actividad física es clave para mantener una buena calidad de vida y sumar años. Algunas de las actividades que se pueden hacer para dejar de ser sedentarios son la caminata rápida, el trote suave o andar en bicicleta en el llano. La epidemia del sedentarismo tiene múltiples causas. Hay una historia y un presente que condiciona. En el manual que lanzó se recuerda que los seres humanos tienen un cuerpo preparado para salir a buscar su alimento. Pero los cambios tecnológicos, culturales y sociales llevaron a que la gente hoy se mueva mucho menos y acceda más fácilmente a los alimentos (en la Argentina, la obesidad en adultos alcanza al 18%). La urbanización, el crecimiento del uso de autos y motos, el uso frecuente de la computadora, el control remoto, y el televisor también se ubican entre las causas del sedentarismo. Hoy, la gente tiende a trabajar, estudiar y a entretenerse en forma sedentaria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Siempre serán bienvenidos todos los comentarios y es una alegría enorme recibirlos, pero recuerden utilizar lenguaje adecuado y que las opiniones sean respetuosas.
Equipo directivo.